martes, 29 de mayo de 2012

Escritos y publicaciones 30-5-12


He leído tu entrevista en el Magazine, 27-5-12, del diario...
No sé si sabes que a muchos jóvenes les pasa lo mismo que a ti: están agotados y dicen que se quieren morir. Recuerda, que todos somos básicamente iguales psicológicamente. Y a cada edad, o etapa de la vida, todos sentimos lo mismo. Hay quienes se dan cuenta y lo verbalizan, lo expresan con palabras intentando dar solución a los problemas. Y hay otros que no, aunque se sienten mal, y exploten hacia fuera haciendo toda clase de tonterías. Pero, cuando pasa ese período de inestabilidad y de hiperactividad, todo toma otro sentido. Donde uno tiene más visión de todo el infinito panorama que es la vida, con sus también infinitas impensables posibilidades.

He leído tu reseña con tus comentarios en el Magazine, 27-5-12.
Todos los que acumulan dinero y poder lo hacen por vanidad. Y es esa vanidad la que hace que los reyes y los ricos no pueden renunciar y descartar esa manera de vivir tan cruel, que han heredado o adoptado. Porque la vanidad genera placer. Y el placer, es la única cosa que los hombres buscamos, porque creemos que lo necesitamos.

"Si el deseo innato de compartir la esencia de "amor" comienza a dominar su vida en un nivel subconsciente. ¡Paz!..."
Hay que ser muy prudente con las palabras, lo que decimos, pues toda conclusión bloquea el amor. Esto es así, porque la conclusión que tengo ahora puede que no sirva para luego, en el futuro. Porque en lo conocido, que es una conclusión, es donde puede operar el ego, el "yo", el egoísmo. Y el egoísmo es el que se agarra y aferra a una idea o teoría para sentirse seguro y a salvo, por lo que se divide y genera el conflicto. ¿Y, si hay división y conflicto puede haber amor?

El mundo actual, con su sociedad, es el mismo de siempre. Cada generación le toca vivir una crisis, unas revoluciones, unas guerras. Nosotros vivimos ahora y tenemos que entender esto que nos pasa. Por tanto, hace mil años tendrían los mismos problemas que ahora tenemos: una clase poderosa y corrupta, con su ejército y los hombres armados, que domina, explota y engaña a otra clase mayoritaria que obedece y que hace lo mismo que el poder: ser también corrupta.
Porque el problema que tenemos no es político ni económico ni social. El problema que hemos tenido y tenemos, es psicológico. Es el problema de una mala gestión de nuestras existencias, de la existencia de cada cual. Cuando uno se divide internamente, esa división sale afuera, al exterior y todo lo corrompe. Es entonces cuando aparecen los conflictos entre 'yo' y 'tú', entre 'nosotros' y 'ellos'. Y esos conflictos van a repercutir en la economía, en los nacionalismos, en la religión y la política. Pues esa división, y su consecuencia que es el conflicto, nos hacen insensibles y crueles. Podremos decir que nos dedicamos a ayudar a los demás, a hacer caridad, servicios sociales, pero si estamos divididos todo lo que hagamos será un sinsentido al generar lo contrario de lo que queremos.
Lo tenemos todo para que funcione bien: tenemos los alimentos para que nadie pase hambre, tenemos toda clase de máquinas, ordenadores grandes y pequeños, para aliviarnos en los trabajos; tenemos abundante dinero, tenemos gran cantidad de funcionarios para resolver nuestros problemas. Pero los problemas no se resuelven porque seguimos estando divididos, lo que nos hace insensibles y corruptos.
Finalmente, elegimos a las personas para que nos resuelvan los problemas que son corruptas como nosotros. Y como no los resuelven, gritamos y nos quejamos de su incompetencia y corrupción. Sin darnos cuenta que ellos son como nosotros, pues por eso los hemos elegido, les votamos, les seguimos, adoramos y respetamos. ¿Puede una persona no corrupta elegir a una persona corrupta para que les resuelva los problemas? Es porque vivimos en confusión, que es la consecuencia de la división, que somos tan ignorantes, vivimos en la ilusión. Y así se cierra el círculo en el que damos vueltas y más vueltas sin fin.
Así que, mientras no me comprenda, vale decir no comprenda cómo funciona el pensamiento, que es el generador de la división y la fragmentación interna, todo va a seguir igual como hace un millón de años.

Los avances, mientras tengamos energía, no se detendrán nunca. Pues la vida es un movimiento infinito y por eso no tiene principio ni fin. Los avances siempre son un arma de doble filo: se pueden usar para hacer el bien y también para hacer el mal. Los avances, ya sea en el ámbito que sea, son una huida de lo que es, de la realidad. Pero la vida funciona siempre así: nunca está quieta, se está moviendo, es como un río con su caudal siempre en movimiento.
¿Podemos salir de esa dinámica de ir ya sea en dirección a los avances o a hacia atrás en retroceso? No podemos porque la vida tiene sus exigencias. Y la mayor exigencia es el dolor y el sufrimiento. Nosotros no queremos el dolor. Porque en el dolor no hay gozo ni dicha ni alegría. Por tanto, ese sufrimiento y dolor es el que nos hace que busquemos e inventemos todos los avances. El problema está en que los avances sean solamente en el ámbito material, técnico y científico; pero en el ámbito psicológico y espiritual, en el humanismo no lo ha sido.
¿Por qué solamente hemos avanzado en el ámbito técnico, material, y no lo hemos hecho también en el de la bondad y la compasión? El motivo es el miedo y la ignorancia, que generan insensibilidad. Y la insensibilidad es crueldad, es ser indolente e indiferente ante el sufrimiento. Mientras exista el miedo, ya sea al momento presente, al futuro o al pasado, no podrá haber amor. Pues ese miedo, ya sea al dolor físico como al psicológico es el que hace de todo un problema.

¿No nos hemos dado cuenta que la felicidad, es lo desconocido? En el momento que decimos que somos felices, se acabó la felicidad. Porque, el nombrar y el reconocer hacen que vayamos a lo que ya sabemos. Y el amor es lo nuevo, lo dinámico, lo que se mueve sin parar, lo que está más allá de los deseos. Por eso el amor para que sea, ha de llegar, ha de florecer de la nada. Si lo esperamos, si lo buscamos, si lo forzamos, no llegará, porque todo eso quiere decir que ya vamos hacia una dirección predeterminada, ya es un concepto o una idea. Nosotros creemos que todo lo podemos manejar, fabricar, conseguir rápidamente como se enciende el ordenador o la luz. Pero, la felicidad es sorprendente y está más allá de todas las exigencias y desgracias que tenemos.

Antes de que los pueblos del mundo se conviertan en inteligentes, justos y compasivos, está el problema de cada cual. Es decir, antes de que yo pueda exigirte y reclamarte a ti tengo que empezar yo por hacer lo que tú deberías hacer. Si no, ¿qué sentido tiene todo lo que digamos y hablamos?

Todo lo que hacemos es para un disfrute del 'yo'. Pero, si descartamos el 'yo' y toda su vanidad, entonces qué queda, qué sucede. Averigualo y lo descubrirás.

Si en un grupo los miembros ya han leído mucho o casi todo lo de Jiddu Krishnamurti, entonces el citar y reproducir todo lo que dijo no tiene ya su valor de lo nuevo. Pero si en un grupo hay personas que casi no lo han leído ni conocen a JK, sí que es adecuado citar, reproducir sus escritos y publicaciones.

lunes, 28 de mayo de 2012

Escritos y publicaciones 29-512


No solamente hay que condenar una matanza en particular. Habría que condenar todas las matanzas, ya sean lentas o rápidas que se suceden continuamente. De lo contrario lo que hacemos es gritar, pero no solucionamos el por qué y la causa de esas matanzas.

La reacción no actúa en la raíz del problema para solucionarlo. Cada uno tiene sus preferencias a la hora de condenar o no las matanzas que se suceden. Las matanzas van con el hombre: ¿por dónde empezamos, por la primera guerra mundial, la segunda, Vietnam, Sudamérica, África, Extremo Oriente, Irak, Bosnia y Kosovo, Palestina, Libia, Afganistán, Siria, etc.? Y todo eso no tiene fin. Pues, para que haya un fin uno tiene que morir a lo viejo y repetitivo. Y lo viejo y repetitivo es la división que genera conflicto, con su insensibilidad y su crueldad. A menos que no descartemos el conflicto dentro de nosotros, decir que tiene que hacer algo la comunidad global para detener una matanza, es decir que actúe el mayor ejército del mundo, es absurdo, ¿no? Es decir, estamos contra las matanzas pero queremos patrocinar otra matanza para acabar con una matanza. Y así llevamos toda la vida desde hace un millón de años.

Los judíos siempre habían sido perseguidos hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Eran como los parias de la tierra, algo así como los gitanos pero muchos más y esparcidos por todo el mundo. Por tanto, siempre tenían ganas de salir de esa postración social. Por lo que, de una manera ecléctica de todas las ideas y teorías humanitarias, se generó el comunismo. Y, como no podía ser de otra manera, todos los parias, los pobres, los desclasados, los marginados y oprimidos, los que sufrían directamente la injusticia en sus carnes, todos ellos y muchos más que no eran como ellos, abrazaron y se entregaron al comunismo. Que no es otra cosa más que el cristianismo, sin dios, pero usando los medios violentos para conseguir esa justicia, igualdad y respeto.

El origen de algo es escurridizo y misterioso, porque nunca podremos llegar a la raíz y al principio del todo. Un acontecimiento tan extraordinario por sus consecuencias y su desarrollo, como fue la Segunda Guerra Mundial, con sus decenas de millones de muertos, sus consecuencias psicológicas y físicas: depresiones, angustias y toda clase de enfermedades mentales, como lisiados e inválidos, la miseria, la pobreza, el hambre, no podemos decir que obedece a una sola causa.
Aunque lo que sí que consolidó el conflicto y su posterior desarrollo, fue el triunfo y la posterior consolidación de la Revolución Rusa, donde los bolcheviques derrocaron a la mayor monarquía del mundo, del país más grande del mundo, asesinando a toda la familia real. Por lo que a las monarquías europeas, casi todos los países lo eran, les entró el pánico. Más aún habiendo visto el intento en España de repetir más o menos la misma revolución, donde ya habían derrocado a la monarquía, aunque el resultado final hubiera sido un fracaso.
Ante tanto miedo, por el ascenso del comunismo que era como una novedad, Europa se acogió a la Alemania nazi de Hitler para que hiciera de gendarme y tapón contra Rusia y su comunismo. Al principio, tanto Europa como EE.UU., aceptaban a los nazis, pues eran vistos como los más modernos, jóvenes, desarrollados e innovadores. Y sobre todo fanáticos anticomunistas. Pero, porque eran innovadores y desinhibidos, Europa y EE.UU., vieron que eran ingobernables para llevarlos a su manera de gobernar. Es decir, para poder hacer solamente una gran coalición anti Rusa y su revolución comunista.

Lo que querían los nazis era el cambio radical de todo el mundo, y para ello estaban dispuestos a invadirlo y derrocar al viejo poder, las monarquías, la religión constituida, etc. Y para ello sólo confiaban en sus ideas y en la guerra.

El dolor es una reacción a algo que nos causa conflicto. La pregunta es: ¿Podemos vivir sin ningún conflicto? Porque, el mismo hecho de querer cambiar y descartar ese conflicto, también nos genera conflicto. Por lo que, hagamos lo que hagamos en cualquier dirección, no nos liberará del conflicto. Así que no hago nada, solamente miro y observo con toda mi atención todo lo que sucede.

Todo placer, sea personal o colectivo, lleva a la confusión y al dolor. Y siempre el placer lleva al dolor porque nos hace egoístas.

He leído tu entrevista en el diario… de hoy.
El amor es actuar sin opción alguna, porque sabes que es lo que es preciso y necesario. Y en eso hay libertad y paz. La opción es confusión y desorden, y genera la reacción que hace que prosiga el desorden.

El deseo es la vida. Y la vida es deseo. Y por eso el deseo es energía. Ahora bien, ¿cuándo el deseo es negativo, si es que lo es? Cuando el deseo genera división y conflicto, es cuando aparecen los problemas. Pues el deseo es la energía operando en ese instante a su máximo nivel posible y eso sólo puede ser, cuando no hay ninguna pérdida de esa energía total. Y para que no haya ningún impedimento para  que fluya la totalidad, el deseo tiene que operar como si ya no lo fuera, Porque lo que más va unido al deseo, que es la contradicción y la dualidad, han desaparecido.

Si fuéramos profundos, realmente inteligentes, veríamos que el bien y el mal no existen. Sino que es una sucesión de una causa que genera un efecto. Y a su vez, ese efecto genera otra causa. Y así este movimiento es sin fin. Hasta que uno va más allá de todo eso y es cuando tanto la causa como el efecto desaparecen. Y sólo queda el ahora, lo que hay, lo que tenemos delante y estamos haciendo.

El sueño en que vivimos es una proyección, una huida de la realidad. Yo soy joven y quiero ser todo un hombre, el viejo quiere no serlo, la mujer quiere ser igual que el hombre, todos queremos ser iguales, todos decimos que sabemos y somos inteligentes. Y este sueño es irreal. Pero queremos que sea real y verdadero, creando conflicto con la realidad, que es como es.
¿Por qué no despertamos de ese sueño que tanto dolor y sufrimiento genera? Porque realmente no vemos que vivimos en la falsedad y la mentira del sueño, de la ilusión, de maya. ¿Qué hemos de hacer para darnos cuenta de que vivimos en la ilusión, en un sueño, en maya? Nada. Solamente ser afortunados.

domingo, 27 de mayo de 2012

Escritos y publicaciones 27-5-12



Cuando los mormones se lanzaron hacia California para establecerse en sus valles, los navajos decían que los hombres blancos eran ladrones, pero los mormones robaban menos.

Mientras no muramos a todo el pasado el Ser o su realización, no podrá llegar. Es como tener siempre los bolsillos completamente llenos: ahí no cabe nada nuevo, está todo colapsado.

La gran prueba, el máximo reto, es mezclarse con el mundo sin perderse ni ser quemado o arrastrado. Uno puede hacer todo eso y no perder el Ser o realizarse.
Crees que porque tú, yo u otro, vaya a donde se mueren de hambre los niños, y los mayores también, vamos a solucionar el problema. Primero que nada, sí tú quieres ir allí a darles tu dinero y energía, a darles parte de tu vida, ¿por qué no lo haces?
Después, viene lo más importante: si alguien tiene a su disposición varias personas, que trabajan y dependen de él, y no las cuida adecuadamente, las explota, las alimenta mal, etc., estas enferman, ¿verdad? Luego esa persona, que no trata adecuadamente a las personas, las lleva al médico y les paga los gastos, etc. Y la gente dice: Mira que bueno es ese señor, lleva a sus trabajadores al médico y les paga sus gastos, etc. Pero esa persona que parece tan buena persona, prosigue explotando, maltratando, alimentando mal a los que dependen de él, tratándolos sin respeto como si fueran no humanos, como si no fueran personas como él. Entonces, todo eso de llevarlas al médico y pagarles las medicinas, mostrarse solicito con el enfermo que acompaña a que lo curen, ¿qué sentido tiene?
Y eso es lo que hacemos cuando vamos a África o a la India, a Sudamérica, les llevamos medicinas, alimentos, algunas máquinas, dinero, pero eso no les va a solucionar su problema, ni el nuestro. Porque, mientras no arranquemos de nosotros, de nuestro interior, todo lo que genera y provoca la pobreza, seguirá campando como una marea. ¿Y qué es eso que provoca la pobreza, las muertes por falta de alimento, el debilitamiento extremo que genera las enfermedades? Es la división interna, que no ve al otro como si fuera él. Y por tanto se desentiende, no lo puede atender, porque no encuentra la voluntad ni el tiempo. Así que si quieres que no muera nadie por falta de alimentos, tú tienes que librarte del egoísmo, de tú deseo, del “yo”.

Por tanto, ¿qué haremos viendo que todo lo que hagamos es una prolongación del condicionamiento, de mi programación, y por tanto no será amor? Al amor no se puede ir porque no sabemos lo que es; por tanto, uno tiene que actuar negativamente para que pueda llegar. Es decir, siempre hemos de ir más allá de todo lo que es, sea lo que sea. De esa manera no nos podremos ni identificar ni huir del presente, del ahora.

No es fácil captar que tenemos la posibilidad de resolver los problemas de inmediato. Inmediatamente quiere decir ahora. Es decir, ¿puedo en una sola mirada ver toda la trama de la vida y del pensamiento? O lo que es lo mismo, estar siempre más allá del "yo".

He leído tu escrito, 'Políticas sin rumbo', de hoy sábado.
Y está claro que todo lo que hacemos, sino tiene un control, que genere la orden, al final todo cae. Ya que las personas tendemos al desorden y a la anarquía, a la indolencia. Por ello, el problema es muy grave, no el coyuntural, el de ahora, sino el problema de siempre, el de la existencia. Por tanto, los problemas, ya sean políticos, económicos, de pareja, de vecindad, sociales, etc., siempre son psicológicos. Porque, lo que tenemos dentro siempre sale fuera de una manera o de otra, se impone a lo de fuera.
Algunos dicen cambiamos las circunstancias de fuera y cambiaremos internamente, pero eso no es cierto, es una ilusión, como lo podemos ver en todas partes. Por tanto, lo que hay que hacer es ver de qué manera descartaremos el desorden. Primero debemos ser conscientes de que está el desorden y después querer que desaparezca, porque lo vemos como un peligro en el que está en juego nuestras vidas, como si fuera un veneno que hay que rechazar.

Hoy he leído tu diario y he visto que solo había una página dedicada a 'Internacional'. Creo que esto es muy poca cosa. Y aunque sé que hay impedimentos económicos, una sola página es hacer que los lectores, las personas, sigan mirándose el ombligo, pensando que viven en el mejor del mundo, como les gusta decir.
(Te he escrito en castellano para que los seguidores de FB lo entiendan).

He leído tu escrito, 'La gran pitada', de hoy en tu diario.
Es verdad que el fútbol es un nuevo narcótico, como una sustitución de la religión, una nueva distracción y entretenimiento, pero siempre habrá algo que haga de tapón para no ver lo que realmente somos y qué pasa. No sólo tenemos un narcótico, hay muchos más. Pero, lo que más nos arrastra y nos lleva a la ruina, es el placer. Porque el placer es lo que siempre estamos buscando, porque la hemos convertido en psicológico. Esto es así porque tenemos miedo de ver la realidad, lo que somos. Y pensamos que el placer nos librará de todos los males. Pero. esto no es así. Sino que todavía nos hunde más. Por tanto, solo comprendiendo lo qué es el placer, podremos liberarnos de él. Y por eso, es preciso que veamos y entendamos de qué manera funcionan nuestros pensamientos, nuestras mentes.

Evidentemente, Doug, nosotros somos ese peso que llevamos de acá para allá. Pero, hemos de descubrir si uno puede hacer lo que pretende hacer. Porque, nos hemos de atener a los hechos: si yo puedo llevar solamente cincuenta kilogramos, ¿por qué quiero transportar cien?
Creo que, de una manera o de otra, hacemos de todo una batalla. Se nos escapan las batallas, que no queremos hacer. ¿Por tanto, qué haremos con ese peso, que es cada cual tal y como es? Solamente podemos recurrir a la compasión y el amor.

Como todas las cosas de la vida, el control de los apetitos o los votos, tienen su parte mala y buena. Los votos de castidad, de pobreza y de obediencia u otros como la no-violencia, tienen sus ventajas a la hora de trabajar y que el rendimiento sea abundante. Pues, sin esos votos se gastaría en ellos mucha energía. Otra cosa es, el resultado de esos votos: si uno es plenamente consciente de ellos y los acepta porque quiere, y sabe que puede dejarlos y descartarlos en cualquier momento, entonces no serán negativos. Lo negativo, es no aceptarlos internamente y a escondidas, viviendo de una manera clandestina y oculta, hacer todo lo contrario. Porque esto generaría el conflicto entre la parte que necesita obedecer para proseguir y la otras parte que no quiere seguir con esa dinámica de obediencia, represión y división.

El final de la oruga es el comienzo de la mariposa. No perder la esperanza. Nunca se sabe lo que trae el mañana”.
Si dices: “No perder la esperanza”, seguimos sin entender el misterio de lo nuevo. Porque la esperanza es algo que ya conocemos. Esa palabra esperanza lleva implícito algo que nos resulta satisfactorio y placentero. Y de lo viejo y conocido -que es el producto del pensamiento, del “yo”- nada más puede llegar más que la repetición de lo viejo y conocido.

A eso es lo que se llama desorden y confusión, inmoralidad y corrupción. Echar animales a la basura, demuestra lo insensibles que somos. Nuestra manera de vivir devorándolo todo, sin darnos cuenta de ello, es esa ausencia de sensibilidad. Y una vez llegados ahí, todo puede suceder por horroroso y macabro que sea.
El despertar de la conciencia es vivir de manera que hagas lo que hagas, sin tú querer o no querer, es lo correcto, lo adecuado, es el amor.

¿Qué estamos todos buscando? Esa conexión profunda con alguien que pueda responder a la siguiente palabra que vamos a decir. Sin embargo, eso está dentro de cada uno”.
Eso llega cuando uno se da cuenta que el que piensa, el pensador, es lo mismo que el pensamiento. Hasta que no nos demos cuenta de que esa división entre lo que es y lo que quiero es una ilusión, siempre estaremos esperando que alguien nos diga algo que nos de seguridad y nos reconforte.

Nosotros no hemos pedido estar en esta vida. Pero eso no sirve de nada para que el dolor desaparezca. La única manera de deshacerse del dolor, es aceptarlo plenamente, sin huir de él. Entonces el dolor le contará su historia y sabrá qué hacer con él. Y es así como encontrará sentido a su vida y a la existencia.

¿Cómo puedo aceptar lo del coordinador de los grupos regionales sin haberlos visto? Es que aún no he visto nada más que tus mensajes. ¿No se puede entrar en esos grupos y verlos, ver las personas y de qué hablan, y cómo lo hacen?
No sé si lo que te digo tiene sentido, para poder ver lo que no hemos visto. Me pides que acepte algo que se supone que sólo lo has visto tú.
¿Es esa la única manera de proceder? Si es así, confío en ti y estoy de acuerdo con lo que decida la mayoría.

Nosotros somos animales más evolucionados que los animales que existen ahora. El animal también tiene un ego diminuto, con respecto al nuestro. Eso quiere decir que si se sigue desarrollando, si llega será igual que nosotros. El ego, el “yo”, es una acumulación de millones de experiencias a lo largo de millones de años. Nosotros seguimos siendo animales porque tenemos un cuerpo que proteger; y eso quiere decir: comer, el sexo, etc. Y eso es adecuado para que prosiga la vida.
Todo se complica cuando ese instinto de conservación básico, lo convertimos en un problema. Y pasa a ser de instinto a un problema psicológico. Nosotros decimos: Voy a prepararme para pelear. Es decir nos adelantamos al futuro, para planificarlo, etc. Cosa que no hacen los animales -mejor dicho sí que lo hacen pero mínimamente con respecto a nosotros-. Hemos repetido durante tantos millones de años las mismas situaciones, y los problemas inherentes a la vida, que se ha desarrollado el ego. El ego es la consciencia desarrollada de manera que se puede optar entre dos actitudes o situaciones, descartando una o las dos a la vez, o aceptándolas. Y es entonces, cuando aparece el hombre que se separa de la naturaleza y se aleja del animal. Aunque en realidad parece un problema o una decisión, todo forma parte de esa unidad misteriosa e indivisible. ¿Por qué los monos decidieron dejar los árboles y hacerse bípedos, pudiendo así empezar a dominar la tierra? La fuerza de los hechos, de la vida, dice que todo está en movimiento, así que en el mismo momento que apareció la vida en la tierra, ya se empezó a hacer las cosas de manera para que llegara lo que ha llegado hasta ahora.
Ahora esa consciencia desarrollada y libre tiene el problema de enmendar lo que se ha hecho mal o seguir evolucionando y destruyendo todo lo que queda. ¿Es posible enmendar los errores o es otra ilusión? Porque sería tanto como preguntarles a los monos, que bajaron de los árboles y empezaron a caminar por el suelo, etc., ¿por qué os echasteis al suelo para vivir en él si eso significaba romper vuestra manera más natural que era vivir en los árboles siendo vegetarianos, sin tener que matar animales con toda la peligrosidad y el trabajo que conlleva?

viernes, 25 de mayo de 2012

Escritos y publicaciones 25-5-12




Por eso, juzgar el pasado es una vanidad, es perder el tiempo. Los que hace mil años vivieron, si vivieran ahora con los mismos retos y avances tecnológicos que tenemos, harían lo mismo que hacemos nosotros: derrocharían, arrasarían y destruirían la naturaleza, echarían bombas porque las tendrían de sobra y su modo de vivir les empujaría de manera que las tendrían que lanzar contra los que consideran que son sus enemigos. Antes lanzaban piedras, lanzas y flechas, ahora balas y proyectiles. Porque, siempre somos los mismos, nos comportamos con el mismo paradigma de la división, del miedo y el conflicto. Y esa división y el conflicto nos aboca a la violencia y la guerra.


Hagamos lo que hagamos, ya sea que trabajemos para otro o no hagamos nada, el problema del "yo" siempre está ahí. Los que no hacen nada tienen que depender de alguien que les dé lo que necesiten para subsistir. Y, entonces esos que les proveen ejercen sobre los que reciben una cierta autoridad, se convierten en autoridad; porque al dar, los que reciben tienen miedo de que dejen de darles por lo que se someten y toleran sus posibles corrupciones y maldades. Por lo que se repite el mismo paradigma de miedo y sumisión que los que asisten a la universidad, los que trabajan o hacen cualquier actividad. En todos los ámbitos y circunstancias de la vida, es el "yo" el que genera los problemas, no las situaciones y los imponderables. Por eso, ¿puede uno ver siempre la maravilla de la vida, sin que nos afecte nada, ya sea la salud, algún problema, la edad, las situaciones personales de vivir en pareja o solo, de vivir en una gran ciudad, un pequeño pueblo o el campo?

He leído tu artículo, 'El mito de la meritocracia china', de ayer 23-5-12, en el diario...
Todo lo que cuentas y digas de cualquier persona, ya sean los chinos, los norteamericanos, los europeos o los de Extremo Oriente, todos somos básicamente iguales psicológicamente. Por lo que todo lo que cuentas, también sucede en todas partes. Ahora bien, a ti te pagan para que hables mal de un determinado país, como a otros les pagan para que hablen mal de los países que tú defiendes. Por lo que eso es como vivir en un juego de niños, creyendo que todos los demás se lo creen. Y así seguiremos como siempre: divididos, enfrentados y en conflicto, violentos y crueles, generando y haciendo la guerra. ¿No puedes cambiar ese paradigma tan desafortunado y tan cruel? Aún estás a tiempo, pues en un sólo instante si eres afortunado y sensible lo puedes hacer.

He leído tu artículo de hoy, '¿El irresistible ascenso de Asia?', en el diario..., de hoy.
Creo que exageras al ver que ahora en Asia son más ricos y por tanto más peligrosos también al tener más dinero para formar los ejércitos. ¿No te das cuenta que siempre es lo mismo, vayas donde vayas? Los poderosos siempre son poderosos. Y los que no lo son, aunque parezca que ahora lo son porque van en coche, viajan, van a los restaurantes, tienen vacaciones, apartamento en la playa o el campo, siguen siendo lo que eran sus antepasados, pero en versión actualizada.
Los países poderosos de Asia, Europa y EEUU, siempre han sido los más poderosos. Y mientras no haya un transvase masivo de personas, seguirán siéndolo. Ahora, China tiene mucho dinero, ha comprado la deuda externa de EE.UU., pero le falta el poder que tienen los que siempre lo han tenido.
Si algunos países asiáticos tienen ejércitos poderosos, los otros no están estancados y compran o inventan la última generación de los armamentos mortíferos y asesinos. Por lo que, todo sigue igual, es todo una ilusión y vanidad de las personas. El verdadero cambio solamente puede llegar haciendo una revolución psicológica en la que el viejo paradigma de enfrentamiento, de conflicto, de división, sea visto como lo que es: una amenaza para la vida, pues es generador de violencia, brutalidad y guerra. No basta en querer ese cambio, sino que uno tiene que ver y comprender cómo funciona el pensamiento, que es el que ha inventado el “yo” y el “tú”, el“nosotros” y el “ellos”. Así cuando decimos “mi” país, cuando decimos “yo” soy mejor que “tú”, estamos dando vida a lo necesario para que llegue el conflicto y la guerra.

Lo peor de las adicciones es que somos capaces de justificar lo que mata y nos mata. Ahí están los que usan la violencia, que exponen su vida, y lo más preciado que es el cuerpo, y la de los demás. La adicción es una alucinación y un delirio que nos lleva al caos y al ridículo. Pero no hay vacuna para las adicciones, cuando llegan es como entrar en un remolino y esperar a que desaparezca. O, ¿podemos salir de dentro de la tormenta cuando la tenemos encima y por todas partes? ¿Puede uno no ser adicto absolutamente a nada? Eso seria como estar liberado, como no tener “yo”.

He leído tu escrito, 'la Izquierda ante la crisis' de hoy.
Y parece que seas un disco rayado, siempre defendiendo los de la derecha más estúpida y patética, que es la que no tiene compasión y mira todas las días la bolsa, las acciones, como ganar más y más sin importarle el sufrimiento de los más desafortunados. Casi todos los derechistas que conozco, tienen un gran grado de inhumanidad y crueldad. Eso sí, van a misa, son beatos de procesión, etc. Ellos no tienen suficiente energía para ver lo que hacen, de manera que ese ver los haga actuar con compasión y amor. Se han vuelto adictos a vivir como los ricos, aunque no lo sean, de manera que todo lo que no sea la riqueza, y todo lo que lleva ella, les molesta y les irrita. Sé que ese paradigma lo tenemos todos los hombres, cada uno tiene sus adicciones. Pero, habrá que hacer algo, ¿no?

¿Qué haremos entonces, seguiremos aceptando todo este entramado que ha generado el "yo"? ¿O, lo descartaremos asumiendo todo lo que nos puede llegar? Pues si descartamos el "yo" todo va a cambiar: nos verán como personas inteligentes. admirables y simpáticas, pero muy peligrosas porque van a ver en nosotros lo que ellos no son y deberían de ser. Así que el reto es inmenso. Pero esa es la vida de cada uno. Y cada uno la tiene que vivir. ¿Dejará de ir a misa para no ver llorar a su madre? ¿Aceptarás la corrupción y la inmoralidad para seguir participando en la fiesta, en el carnaval en que se convierte la vida?

No es lo mismo, Manuel, sacrificar un animal para poder alimentarse y sobrevivir, que criarlo y arrastrarlo hasta una plaza de toros, donde lo torturan y lo asesinan violentamente por placer y diversión, haciendo de todo eso una fiesta carnavalesca y sanguinaria. ¿Puede una persona sensible que ame a la naturaleza y a la vida, que ame y respete a los muebles, a los bienes de la casa, a las plantas del jardín, a los viejos que no pueden orientarse por la calle, tolerar y aceptar, defender y asistir a esas sesiones de tortura y muerte violenta? Los que van a las plazas a ver esos espectáculos son los más chabacanos e incultos superficiales. Si ha habido personas relevantes como pintores, escritores, etc., que han asistido o asisten es para hacerse una cura de chabacanismo y vulgaridad, para hacerse publicidad y que los acepten.

Interesante este relato. Pero los que mandaban ya eran los anglosajones. Y ante eso la monarquía española comprendió que lo más prudente era callar y olvidar. Si hubiera sido al revés, ¿qué habrían hecho los vencedores?

Creo que purgar para ver algo, parece poco espiritual en el sentido psicológico. Pues el ver es en un instante que no necesita nada más que ser, que se produzca. El purgar, el proceso, el método, el esperar el devenir, todo eso es cosa de la mente-pensamiento.

Por eso los que no les interesa la verdad, aunque la quieran destruir, ignorar u ocultarla, no pueden con ella. Aunque eso no tiene ninguna transcendencia, pues la verdad está siempre más allá de todo lo que podamos decir o no decir, pensar o no pensar.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Escritos y publicaciones 23-5-12



Cuando decimos lo que otro hace de negativo nos no comprendemos que nosotros haríamos lo mismo en esas mismas circunstancias, Porque todos participamos del mismo condicionamiento, que es el paradigma del "mi": "mi" felicidad, "mi" necesidad, "mi" sufrimiento. Por tanto, cuando hablamos de lo que ha hecho y hace el primer mundo desarrollado, tras colonizarlo todo con su brutalidad y crueldad, con sus matanzas y rapiña, es lo mismo que cualquier persona en sus mismas circunstancias haría. Por eso, es tan peligroso juzgar el pasado. Porque todos decimos a nuestro favor que estamos necesitados, que nos tenemos que defender, etc., y ese paradigma mental, logístico, es el que desencadena todo el desorden y el caos en el que vivimos.
Por eso, el problema es psicológico, comprender cuáles son los circuitos por los que llegamos a esa pretendida necesidad, a esa necesidad de defenderse, a esa necesidad de más y más sin freno y sin fin. Y todo esto no es aceptar el sistema psicológico o rechazarlo. Sino verlo todo tal cual es, que es como comprenderlo, y e ir más allá de él, o lo que es lo mismo descartarlo radicalmente.

Por tanto, si veo claramente, sin nada que intervenga con lo que veo, hay comprensión y entendimiento. Ahora viene aquello de: ¿por qué no vemos claramente? ¿Es por la ansiedad y las prisas, por los problemas que nos agobian: competir en todo, el esfuerzo agotador, o la indolencia del vivir buscando el placer? El acto de ver, para que sea, ha de estar libre del condicionamiento del pasado. Por eso, el ahora es el orden. Aunque este orden puede convertirse en un caos. Pero después del caos llega el orden. Pues la vida es así: destrucción, amor y construcción.

Lo que tenemos, Daniela, es el cuerpo y toda la naturaleza que nos rodea, y eso es un hecho. Lo otro, todo lo que digamos sobre que llegaremos a ser liberados cuando no estemos en el cuerpo, la iluminación definitiva, eso es un no-hecho. Eso es lo mismo que dicen los católicos sobre el cielo, o los musulmanes del paraíso, que llegará después de la muerte si hemos sido buenos y obedientes a los dogmas, creencias y supersticiones.
Y esa conciencia misma de que sólo somos lo que somos, cuerpos sufrientes con mentes condicionadas, sin mirar al futuro ni al pasado, es lo que nos libera y nos deja en orden. Y todo lo demás que tenga que llegar, llegará de una manera o de otra.

Lo que llamamos dios es tan difícil de comprender, porque dios es todo: lo que hay y se ve, lo que no hay ni se ve, lo malo y lo bueno, la puta y la que dice que no lo es, el ladrón y el que lo es menos, el que miente y el que dice que no quiere mentir. Dios es tan perturbador como la droga más potente que exista.

Solamente te puedo decir, que si uno no se atiene a los hechos, vive en la ignorancia. ¿Por qué nos gustan los no-hechos, para huir de la realidad, para entretenernos y estar divertidos? Somos lo que somos. Lo que será nadie lo sabe. Y el que dice que lo sabe es un deshonesto, mundano, dominado por el "yo". Incluyendo todo eso que he dicho. Lo que quiere decir: que cada cual haga lo que tenga que hacer. ¿No sé si te sirve esto?

Cuando nos dan consejos, eso es una parte de lo que se puede hacer. Pero hay más. Pues siempre hay más, con la ayuda de la suerte. Gracias.

Un hombre rico es un ignorante que se cree que acumulando dinero va a vencer a la vida. Y el resultado es la degradación en todos los ámbitos. Pues a la vida nadie la puede derrotar.

¿Nos damos cuenta qué cuando acusamos a otros de nacionalistas, denigrándolos y atacándolos por ser nacionalistas, no nos damos cuenta que también lo somos nosotros? Es como el gran ladrón, que nadie se atreve a cuestionarlo y él se cree que no lo es. Pero al ladrón pequeño y de poca monta, si lo pillan la paga, es denunciado y va a la cárcel.
Todos los nacionalismos son negativos, porque son el “yo” operando al máximo rendimiento;  y es éste  “yo” el que se encarga de justificar, de blanquear todas las barbaridades que generan y provocan. Los nacionalismos son un problema psicológico, un problema de romanticismo, de emoción y sentimientos. Aunque todo eso no tiene ninguna importancia cuando se experimenta a nivel personal, se vuelve un gran peligro cuando millones de personas sienten y se emocionan por lo mismo. Son como las religiones organizadas, como las ideas y teorías triunfadoras, que destruyen a las personas, convirtiéndolas en seguidores ciegos y fanáticos capaces de hacer lo que nunca podrían habérseles ocurrido ni imaginado: la crueldad, la brutalidad, la violencia y la guerra.
Cuando empezamos algo que nos embriaga, y por eso nos da placer, dejarlo  y descartarlo se convierte en un problema; y parece imposible liberarse de eso que nos proporciona amistad, influencia, relaciones estrechas y toda clase de beneficios con los que también hacen lo mismo. Se genera una hermandad, una complicidad que es lo que les da fuerza y peligrosidad, al convertirse en un grupo de presión, de defensa y ataque.
Así que, eso no solamente lo hace el que considero mi enemigo, sino que lo hago y lo vivo en cada momento de mi vida. Pues, el problema del nacionalismo es igual que todos los problemas que tenemos, porque todos son generados y provocados por el “yo” desbocado, con todas las pasiones actuando sin límites. Así que si queremos descartar esos conflictos, que generan división y la exclusión de uno o de millones, hemos de ir a la raíz del “yo”, verlo tal cual es. Y si es afortunado y sensible descartarlo radicalmente. De lo contrario participará de la tontería de las banderas, los símbolos, la tradición y las costumbres folclóricas, del ejército salvaguarda de esa idea y teoría nacionalista.

Y, ¿por qué no entendemos? Parece que estemos jugando con las palabras, lo que acaba en otro entretenimiento. El ver no es entender, está más allá del entendimiento. Pues el entendimiento es una reacción intelectual. Cuando vemos un animal salvaje que viene hacia nosotros no pensamos, sino que hay acción instantánea donde el intelecto no puede operar. Por tanto, todo se trata de pasión que no es fanatismo ni arrebato, sino del interés que tengamos por todo lo que hacemos, por toda la vida.

martes, 22 de mayo de 2012

Escritos y publicaciones 23-5-12


Los obstáculos es lo que no podemos erradicar: crecer, envejecer y morir. También están lo que queremos y no podemos: quiero una persona, quiero ser inteligente y brillante como otro, quiero tener un cuerpo más afortunado que me haría más feliz. Ahora bien, Vanesa, uno puede decir: 'Yo estoy más allá de todo eso'. Entonces, ¿no hay obstáculos, son una invención nuestra? Para averiguarlo, hemos de ver cómo funciona el pensamiento. Y, ver si eso que decimos de que no hay obstáculos también es un obstáculo para ver y entender el pensamiento.

Todos queremos tener un pensamiento lúcido, lógico, que no cause problemas, ¿es eso posible? Todo está relacionado y está dentro del pensamiento. Así que descubramos, si el pensamiento puede cambiar su manera conceptual y ser factual, directo, donde el ver y el actuar es lo mismo, donde la observación total es acción y es orden.

¿Existe las libertad y si existe es individual o común, es posible que el individuo sea libre? ¿Puede uno ser libre si nosotros formamos parte del todo?
Evidentemente, si formamos parte del todo, como una pieza que ha de actuar con unidad para funcionar, la libertad no es posible. Pero, todo lo relacionado con la mente no tiene nada que ver con lo conceptual, y va más allá de la lógica. Por tanto uno sí que tiene la posibilidad de ser libre. La palabra libertad es un concepto que nada tiene que ver con el significado verdadero. Uno puede ser libre o no: hay quien para sentirse libre tiene que hacer ciertas cosas y otro no. Hay quien encerrado en una prisión puede ser libre.

Hay un problema para todos los que quieren cambiar el mundo: ¿y los qué no quieren cambiar que pueden ser una multitud o la mayoría? ¿Entiendes, Pablo, de lo que estamos hablando? ¿Habrá que poner una dictadura para que los que no quieren el cambio se sometan? ¿Puede salir algo nuevo en el sentido de no conflicto, violencia y guerra?

La herencia genética es la materia. Y la materia inclina pero no arrodilla. Por tanto, la herencia genética predispone, o no. Te lo digo porque al nombrar las palabras, ya que hablabas de alucinaciones y visiones, es muy importante usarlas en su justo y exacto momento y significado. Donde el orden es preciso para ello.
Respecto de la locura, nos desborda porque no sabemos salir de eso. Es como quedarse en un fotograma, una imagen de las miles que tiene una película, un documental, siempre viendo la misma, teniéndola delante, sin poder quitarla ni salir. Por otra parte todos somos locos, porque también tenemos paranoias que no podemos hacer nada para salir de ellas. Lo que sucede es que no hemos llegado hasta el extremo de hacer actos que son vistos como peligrosos, dañinos, causantes de que la autoridad intervenga. En África y otros sitios, los locos van por la calle porque son más tolerantes con esas personas y por no tener centros para recluirlos.

Creo que lo que podríamos llamar espiritualidad, ¿no podría ser una ilusión de la mente y lo verdaderamente real sería el ego, nuestra personalidad psicológica, etc.?”
El ego, que es el “yo”, mientras esté operando todo está dominado por él. Por tanto, ya se diga liberación, santidad, espiritualidad, todo será causante de división y desorden, conflicto, es decir nuestros actos serán corruptos. La corrupción es hacer daño a otro, a sabiendas, y no hacer realmente nada para descartarlo. Y de la única manera que se puede descartar, es viendo que la división, que genera el conflicto, es la causa de todo sufrimiento y dolor.
Ahora, la pregunta es: ¿Por qué nos dividimos, vivimos fragmentados de los demás, de lo que existe ya sea que esté cerca o lejos?

Los obstáculos sólo existen en la mente condicionada que genera imágenes que crean una división entre lo real y lo no real. Si no hay obstáculo, no existe ilusión por ende solo la verdad. Por lo tanto los obstáculos si se pueden erradicar, se erradican cuando no existe división y se ve directamente la verdad”
Pero el hecho es que esa mente condicionada existe cuando somos nacionalistas, cuando somos de derechas, de izquierdas o de centro, cuando somos cristianos, musulmanes o budistas, cuando vivo internamente en conflicto. Por tanto, el problema es descubrir porqué estoy condicionado y ver si puedo ir más allá de todo eso. Porque mientras no descubra la raíz del condicionamiento, y vaya más allá, éste será una sucesión continua de obstáculos.
Vamos a plantearlo muy sencillamente para llegar a la misma raíz de la libertad. Tú y yo quedamos en hacer algo, que es una ayuda pongamos para mí, para un día y una hora determinada. Espero ese día con ilusión, afecto y cariño, así que tengo una buena expectativa. Llega ese día y esa hora que habíamos quedado, pero tú no llegas. Primero, siento extrañeza e incredulidad, luego una mezcla de depresión y de rabia, pero tu no llegas. ¿Puedo estar más allá de todo ese drama, que supone para mí el que tú no vinieras a ayudarme como habíamos quedado? Sí que puedo. Y eso es la libertad.

Cuando muere un niño de hambre en el mundo, si sois libre de la individualidad cuando ese niño muere uno muere con él ..... ya que uno es el mundo”.
Cuando eso está sucediendo desde siempre, y ahora mismo en estos instantes, uno tiene que hacer algo, si es que quiere claro. Pero eso no quiere decir que van a cesar el que se mueran personas de hambre. Tú haz lo que puedas, y cada cual que haga lo mismo. Pero si lo que hacemos genera división, conflicto, desorden y más confusión, entonces, ¿qué sentido tiene lo que hagamos? Pues todas las atrocidades, las hambrunas y sus muertes, las matanzas que no cesan de personas, tienen una misma causa y raíz: la división que genera los conflictos ya sea con tu vecino, con la persona con quien vives, con la autoridad, con la naturaleza. Mientras uno viva en conflicto está dentro del ámbito del hacer daño, es decir uno también es culpable de las desgracias y miserias de los demás, de la vida.
Ahora volvamos al principio, aunque estemos más allá de los conflictos, de las divisiones, toda seguirá igual, pero uno tendrá paz en si mismo. Y entonces, todo cambia, porque uno es el mundo y el mundo es uno. Eso es lo que hay, Pablo.

¿Tú crees, Jorge, que hay muchas personas que sean lo suficientemente serias para afrontar los hechos; y que no escapen de los hechos? Hay que ser muy serios, es decir honestos, y veremos como todos estamos clavados en el mismo suelo, aunque cada uno lo esté a un nivel. Y ya estamos con lo de si la mente es sólo mía o la comparto con todos los demás. Porque si la compartimos todos, participamos también de todo de una manera o de otra. Lo ves qué bonito es verlo y participar de ello. O sea, todos tenemos la misma mente, vale decir el mismo pensamiento, por tanto solamente comprendiendo en su totalidad cómo funciona ese pensamiento, es cuando uno puede ir más allá de él y salirse de la corriente y afrontar los hechos, no como un problema, sino como todo un proceso de la vida, que es mi vida.

Si eso que dices, Vanesa, tiene sentido. Pero vamos a ponerlo de la siguiente manera: si no tuviéramos miedo, ¿veríamos los obstáculos como los vemos ahora? La siguiente cuestión es: ¿Podemos estar libres del miedo? El miedo es una reacción instintiva, de defensa, y eso es adecuado: cuando veo el fuego cerca de mí siento miedo y me aparto de él. Pero ese miedo tan básico y necesario, lo hemos llevado al ámbito psicológico. Por lo que toda nuestra vida está dominada por el miedo. Y el miedo es el pensamiento, que es tiempo como me sucedió esto, un percance o contratiempo doloroso, y temo que se repita en el futuro. Así que la cuestión está en descubrir si uno puede estar libre del miedo psicológico. ¿Qué dices, Vanesa? Yo digo que sí que se puede estar libre del miedo psicológico. ¿Qué tiene que suceder para liberarme del miedo y el temor?

lunes, 21 de mayo de 2012

Escritos y publicaqciones 21-5-12


Vamos a ponerlo claramente: ¿Puede el "yo" desaparecer definitivamente y no volver nunca más? ¿O es otra ilusión más, otra fantasía y superstición religiosa? ¿Qué es el "yo" sino el suelo donde todos estamos clavados? Por tanto, como todo está unido, las mentes también invisiblemente claro, todas la ondas mentales de las personas que tienen "yo" han de llegar a mí, a ti y a todo el resto de la humanidad, Por eso, el vivir es la desgracia porque no hay salida posible para el dolor y el sufrimiento. Solamente podemos ir más allá de ese dolor y sufrimiento.
La libertada es no tener nada con que cubrirme por arriba, ni nada debajo donde poner los pies.
Para poder comprenderte a ti, Greg, sólo tengo que comprender cómo funciona el pensamiento. Porque, el pensamiento es el mismo para todas las personas. Entonces, el absurdo lo veré como absurdo, lo verdadero lo veré como verdadero, y también veré el absurdo en lo verdadero. Es decir, somos contradictorios y no lo somos. Y eso no se puede evitar. Porque querer evitarlo genera el absurdo.
El dolor no puede cesar, porque no es solo el dolor de la mala acción, es el dolor que te llega en ondas mentales, recuerdos, del pasado o del futuro, que no cesan. Y no cesan porque la mente-pensamiento es ingobernable. Así que estamos al albur de lo que nos llegue, ya sea una imagen agradable o fea. Por eso, uno nada más puede ir más allá de ese dolor que es la existencia. Es como el frío, que no puede desaparecer –como la calor- pero uno va más allá de ello. Y entonces, eso que nos hace sufrir adquiere otra dimensión. Porque, al no resistir, al no luchar, al no dividirnos, ya sea del frío o la calor, del dolor y el sufrimiento, toda la situación cambia. No nos ponemos enloquecidos, deprimidos, neuróticos ante los retos que la vida nos trae. Y eso sólo es posible si no nos dividimos ni huimos de lo que es, de la realidad de lo que es la vida.
Por supuesto la mente siempre está condicionada por el lugar de nacimiento, los padres, la familia, la cultura, lo que come, el trabajo, etc. Pero eso es una parte, porque nos llegan ondas mentales, que parecen no tienen nada que ver con nosotros aparentemente, pero que tienen el mismo paradigma que todas: o nos justan o nos disgustan. Y es ahí donde caemos. Pues en el momento en que hay elección, el dolor está ahí. Porque se produce el esfuerzo, la fricción, el conflicto, y lo que le sigue que es el dolor. Así que, uno no tiene que huir ni aferrarse a nada.
Por eso hay que estar atento a todo lo que sucede tanto dentro como fuera de nosotros. Pero, como no se puede siempre estar atento, con la conciencia despierta, cuando me doy cuenta que estoy inatento es cuando vuelvo a estar atento. Porque la vida es así: destrucción, amor y construcción.
He leído tu artículo, 'Hijos que son maestros', de ayer en el diario...
Creo que exageráis cuando decís que los padres, y las personas mayores, están acomplejados por los conocimientos modernos que hay ahora: Internet, los móviles, etc. Pero, esto siempre ha sido así a lo largo de toda la existencia de los hombres. Cuando un joven se entrega a lo nuevo, los mayores puede ser que pasen y lo miren con cierta indiferencia. Cuando llegaron los las bicicletas, los coches, las motos, los tractores y segadoras, los jóvenes se lanzarían gozosos por manejarlos. Y no hay más fuerza que el deseo, la necesidad, el hambre y la voluntad de hacer algo, en cuyo ámbito el joven es el que más tiene para todo lo nuevo. No quiero profundizar más, pero solo te diré que cuando inventarían la rueda y el carro la mayoría lo encontrarían molesto y complicado, pero el joven no, sería gozoso y satisfecho.
He leído tu escrito de ayer, en el diario..., 'Oportunidad irrenunciable'.
Todos los inventos, que son herramientas creadas para facilitarnos la vida y sus trabajos, podemos darles tanto una buena como mala utilidad. Desgraciadamente, el ser humano al tener la posibilidad de elegir, lo hace para proporcionarse placer. Por lo que todo lo que hace, todos los inventos acaban revolviéndose contra él y contra toda la vida. Pues, la necesidad del placer es inacabable, es como todo en la vida infinito. Por lo que los inventos pasan de ser de una herramienta beneficiosa a ser peligrosa. Por eso, todo lo que inventemos, llevará el sello de nuestra manera de vivir, nuestro paradigma del más y más que es lo que nos da placer.

Esos estados y experiencias, si los provocas y los alientas tal vez sean inadecuados. Tienes que ver de qué se trata. Si sientes placer, por vanidad. Por sentirte diferente e importante ante los demás que no los tienen. Has de descubrirlo. De lo contrario te quedarás aislada y te generarán toda clase de problemas.
Las experiencias psíquicas son negativas y uno las tiene que descartar.

¿Por qué tanto interés en querer saber si descendemos del mono, de los animales, o no? En todo caso, está claro que si que descendemos de la materia. Y la materia es realmente la que todo lo abarca y determina. Hay en esa insistencia un tufo de beatería supersticiosa, a la que dedicamos demasiado tiempo y energía. Y ya estamos con eso dividiéndonos: los que dicen que si y los que dicen que no.
Pero ese no es realmente el problema. Porque el problema es la manera cómo vives tú y cómo vivo yo, y cada cual. Cómo trato a mis sirvientes, a los que nos ayudan a sobrevivir, si los desprecio, los engaño, si no les doy lo que se merecen, si viven abrumados, si son marginados allá donde van. ¿Cuántas cuentas corrientes tengo, cuánto dinero hay en ellas? ¿Cuántas cosas necesito para vivir, una casa, dos, tres? ¿En qué me gasto el dinero?
Saben que a veces cuando uno está en la montaña pregunta: ¿dónde está la montaña? Esto es así porque somos muy rutinarios, nos gusta repetir y agarrarnos a eso que creemos que nos da seguridad. Y es en la seguridad, en la repetición, donde más placer experimentamos. El placer siempre lleva como resultado el desorden, el dolor. Porque el placer nos ciega, nos incrementa el deseo por conseguir eso que creemos que nos dará la seguridad. Pero, la seguridad no existe en absoluto en el ámbito psicológico. Por tanto, ese deseo de seguridad nos deja en la misma inseguridad de siempre. Pero, al entrar dentro de la trampa de creer que puedo sentirme seguro adopto las maneras como si ello fuera verdad, por lo que nos hacemos adictos, dependientes, a eso y todo se complica más. ¡En tantos armamentos que hemos inventado, asesinos y destructivos para defendernos, y aún seguimos en la inseguridad! Y así nos hacemos tolerantes con la violencia y la guerra. Tolerar es miedo, es pereza e indolencia, forma parte del problema de la búsqueda de seguridad.
Así que el reto es tremendo, es el mayor reto de la vida: cambiar radicalmente. Es como si uno ha estado yendo en una dirección, hacia el sur, queriendo ir hacia el norte, y otro le dice que esa dirección no es la correcta, que tiene que ir en esa otra dirección. ¿Se dan cuenta de qué se trata? Se trata de sus vidas, de las vidas de los seres humanos. Porque si yo descubro dónde está la raíz del desorden y del conflicto eso va hacer cambiar mi manera de vivir. Y todo eso va a llegar a los demás.

Cada persona tiene sus motivos para actuar de una manera determinada, debido a diferentes circunstancias que tal vez no se ven. E incluso viéndolas no tienen la suficiente sensibilidad y energía par hacer algo ante el desorden y la confusión. Es como el que está acostumbrado a vivir donde vive sin orden en los muebles, en la cocina, etc., y uno le dice que ¿por qué no pones orden y así vivirías mejor? Y él dice que no le importa y que no siente ninguna molestia. Hay incluso algunos, que viendo que todo iría mejor, se niegan con tal de llevar la contraria, como un acto de rebeldía contra el establishment.

Y, ¿cómo se conciencia a esa consciencia social -las masas-?